¿Qué proyectan tus fotografías según tus objetivos profesionales?
Hoy, antes de conocerte en persona, antes de leer tu CV o antes de hablar contigo, la mayoría de las personas, primero ven tu foto.
Tu imagen suele ser el primer punto de contacto con clientes, reclutadores, socios o equipos de trabajo. Y aunque muchas veces no lo notemos, esa imagen ya está comunicando algo sobre ti.
La pregunta es: ¿está comunicando lo que tú quieres?
Una fotografía profesional no es solo “verte bien”. Es una herramienta de comunicación. A través de una imagen, otros perciben en segundos si te ven confiable, cercana, profesional, creativa, seria, accesible o improvisada.
Y esto no tiene que ver con belleza. Tiene que ver con coherencia.
Coherencia entre:
¿Quién eres?
¿Qué haces?
Y ¿hacia dónde quieres ir profesionalmente?
No es lo mismo la imagen que necesita una abogada, una psicóloga, una emprendedora creativa o una directora de empresa. Cada perfil tiene objetivos distintos, y por lo tanto, necesita comunicar cosas distintas.
Muchas veces vemos perfiles increíbles, con muchísimo talento, que pierden oportunidades simplemente porque su imagen no está alineada con lo que quieren proyectar.
No porque esté “mal”.
Sino porque está desconectada de su objetivo.
Por eso, trabajar tu imagen no es un tema superficial. Es una decisión estratégica.
Una buena fotografía profesional:
Refuerza tu credibilidad
Genera confianza
Te posiciona mejor
Y hace que tu perfil juegue a tu favor, no en tu contra
La imagen no reemplaza tu talento.
Pero sí puede abrir (o cerrar) la puerta para que ese talento sea visto.