Si hoy empezara Renovatio desde cero, estas son las tres cosas que haría diferente
Hace 9 años abrí Renovatio convencida de que una buena imagen podía cambiar la forma en la que las personas eran percibidas. Y sigo creyéndolo.
Pero si algo me ha enseñado este camino es que la imagen va mucho más allá de la ropa, los colores o un buen outfit. Hoy entiendo que se construye todos los días, en cada conversación, en cada reunión y en cada oportunidad que decidimos tomar.
Si pudiera regresar nueve años y volver a empezar, hay tres cosas que haría completamente diferente.
1. Dejaría de pensar que la imagen empieza en el clóset.
Durante mucho tiempo creí que el primer paso era encontrar las prendas correctas.
Hoy sé que el primer paso está mucho antes.
Empieza en la seguridad con la que saludas, en la forma en la que miras a las personas cuando conversan contigo y en cómo hablas de lo que haces.
Porque puedes tener el mejor outfit del mundo, pero si tu comunicación transmite inseguridad, será eso lo que las personas recordarán.
La ropa acompaña tu mensaje. No lo sustituye.
2. Me preocuparía menos por enseñar reglas y más por desarrollar criterio.
Cuando comenzamos es fácil pensar que existen respuestas universales.
Que hay un color correcto.
Un código de vestimenta perfecto.
Una forma ideal de presentarte.
Con los años entendí que la Imagen Pública no consiste en seguir reglas. Consiste en tomar decisiones conscientes.
Cada persona tiene objetivos distintos, una personalidad diferente y un contexto único. Lo importante no es verse igual que alguien más, sino aprender a construir una imagen coherente con quien eres y con el lugar al que quieres llegar.
3. Entendería desde el principio que comunicar bien es tan importante como verte bien.
Este ha sido, probablemente, el aprendizaje más grande.
He conocido personas con un talento extraordinario que pasan desapercibidas simplemente porque no saben comunicar todo lo que son capaces de hacer.
Y también he visto personas que logran abrir puertas porque aprendieron a expresar sus ideas con claridad, seguridad y confianza.
Hoy estoy convencida de que una buena imagen abre oportunidades, pero es la comunicación la que las mantiene abiertas.
Nueve años después...
Si algo me emociona de cumplir nueve años no es mirar hacia atrás para ver todo lo que hemos hecho.
Es mirar hacia adelante sabiendo todo lo que aún podemos seguir aprendiendo.
Porque si estos años me han enseñado algo, es que construir una buena imagen nunca ha sido el objetivo final.
El verdadero objetivo siempre ha sido ayudar a las personas a sentirse tan seguras de quiénes son, que puedan comunicarlo con autenticidad en cualquier espacio.
Y esa sigue siendo, nueve años después, la razón por la que Renovatio existe. 💛