5 señales de que tu imagen profesional ya no representa quién eres

Vivimos en una época en la que nuestra imagen suele ser el primer punto de contacto con clientes, empleadores, aliados estratégicos e incluso medios de comunicación.


Antes de leer nuestro currículum, escuchar una conferencia o agendar una reunión, muchas personas ya han formado una primera impresión a partir de nuestra fotografía.


Sin embargo, mientras nuestra trayectoria profesional evoluciona constantemente, es común que nuestra imagen se quede detenida en el tiempo.

¿Cómo saber si ha llegado el momento de actualizarla?

1. Tus fotografías ya no reflejan la etapa profesional en la que te encuentras.

Quizá cuando te tomaste esas fotografías apenas estabas emprendiendo.

O acababas de asumir un nuevo puesto.

O tu negocio era completamente diferente.

Hoy tienes más experiencia, lideras proyectos distintos, trabajas con otro tipo de clientes y has desarrollado nuevas habilidades. Tu imagen también debería evolucionar contigo.

2. Evitas utilizar tus propias fotografías.

Si constantemente buscas una imagen diferente para publicar, recortas fotografías de eventos o simplemente sientes que ninguna de tus fotos te representa, probablemente el problema no sea la fotografía.

Es que tu imagen ya no comunica quién eres hoy.

3. Tu posicionamiento cambió, pero tu imagen no.

No es lo mismo proyectar la imagen de una emprendedora que inicia su negocio que la de una directora, una consultora o una conferencista.

Cada etapa profesional requiere comunicar cosas distintas.

La autoridad, la cercanía, el liderazgo o la innovación también pueden transmitirse visualmente cuando existe una estrategia detrás.

4. Sigues utilizando la misma fotografía en todos los espacios.

LinkedIn.

Tu página web.

Conferencias.

Propuestas comerciales.

Entrevistas.

No todos los contextos comunican lo mismo.

Una estrategia de imagen contempla dónde vivirán esas fotografías y cuál será su objetivo.

5. Sientes que has cambiado... pero tu imagen no lo demuestra.

Quizá esta sea la señal más importante.

Muchas personas no buscan una nueva sesión porque quieran verse mejor.

La buscan porque sienten que la profesional en la que se han convertido ya no está siendo representada por su imagen.

Y esa sensación suele ser el mejor momento para actualizarla.

La imagen también evoluciona.

Actualizar una fotografía profesional no es una cuestión de vanidad.

Es una decisión estratégica.

Porque cuando tu imagen comunica con claridad quién eres, qué haces y el valor que aportas, la percepción comienza a jugar a tu favor desde el primer contacto.

¿Estás listo para renovar tu imagen profesional?

El próximo 24 de julio llevaremos a cabo una nueva edición de nuestro Shooting Profesional, una experiencia diseñada para construir una imagen alineada con la profesional que eres hoy.




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